El Marjal
El Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva, situado entre las provincias de Valencia y Alicante, tiene una extensión de 1.290 hectáreas.
Se encuentra rodeado por las sierras de Mostalla, Migdia y Segària que forman una herradura abierta al Mediterráneo, en cuyo centro se encuentra el marjal. Es un sistema palustre instalado en la zona más deprimida del conjunto, con poca pendiente y a nivel del mar.
El ecosistema es de gran productividad, acoge y sirve de hábitat a una fauna rica y variada, con algunos endemismos, y a una vegetación muy bien conservada. Es una zona de almacenamiento y descarga de aguas subterráneas, atenuando así los efectos de las inundaciones y regulando la calidad del agua. También es vital para los movimientos migratorios de las aves, por lo que el conjunto tiene unos importantes valores naturales, científicos, paisajísticos, agrícolas, culturales, educativos y recreativos.
Por estas razones, las Cortes Valencianas, para salvaguardar la riqueza natural y compatibilizarla con el aprovechamiento económico y actividades recreativas, decidieron declarar la zona Parque Natural, mediante la Ley 11/94, de 27 de diciembre.
Además, dada su gran relevancia, también está incluido este marjal en el Convenio Ramsar (1971) de protección mundial de zonas húmedas, es zona de especial protección de aves (zona ZEPA) y también se encuentra dentro de la Red Natura 2000 de la Comunidad Económica Europea,
El Agua
Del Marjal de Pego-Oliva cabe destacar, por encima de todo, el agua, dulce o salobre que mana de afluentes y manantiales denominados en la zona “ullals”. Su excelente calidad permite la existencia de la vegetación subacuática, mejor conservada de los humedales españoles y la existencia de una fauna subacuática y acuática de gran riqueza. La lámina de agua también contribuye a la contención de la salinización del acuífero y a la regulación de la temperatura de la zona.
Geomorfología
En la Comunidad Valenciana existía un cordón de humedales que se extendía, de forma casi ininterrumpida, a lo largo de la costa.
En él resultaba relativamente normal que las antiguas bahías quedaran incomunicadas con respecto al mar mediante la formación de barreras, como consecuencia de los aportes de arena que depositaban (y aún depositan) las corrientes formando una albufera.
En este lugar, la barrera de arena (también denominada restinga) que permitió que la bahía se transformara en albufera, se mantiene todavía y tiene en la actualidad nueve kilómetros de longitud. El marjal de Pego-Oliva es, por tanto, una antigua albufera que, debido al avanzado proceso de colmatación, presenta el aspecto actual. Las principales características son una gran riqueza natural y una excelente calidad y cantidad de sus aguas. Existen dos ríos principales: el Bullent o Vedat, en la parte norte, y el Racons o Molinell, en la sur.
Vejetación
Los humedales albergan una flora y vegetación caracterizadas por la presencia de vegetación subacuática de extrema fragilidad y rareza.
Muchas de las plantas son auténticas reliquias y se encuentran actualmente en un proceso de regresión que amenaza su supervivencia. La alteración que sufren ha llevado a tomar medidas para asegurar su conservación.
Hoy el marjal es un conjunto de ecosistemas acuáticos y terrestres como los ríos, las praderas sumergidas, las sierras, los carrizales y los juncales que, junto a la existencia de áreas dedicadas al cultivo tradicional del arroz y al pastoreo controlado, condiciona una flora rica y variada en la que encuentran cabida plantas endémicas o amenazadas. Su presencia en los ecosistemas acuáticos es un indicativo de la alta calidad ambiental.
Las formaciones vegetales que conforman el paisaje del Marjal de Pego-Oliva son de gran interés biológico, tanto por su valor intrínseco como por ser el refugio y hábitat natural óptimo y exclusivo de una fauna excepcional.
En las zonas de montaña se encuentran algunos endemismos de área de distribución muy amenazada.
La vegetación del marjal está adaptada a unas condiciones ecológicas concretas relacionadas con la dinámica de inundaciones - desecaciones cíclicas (ciclos naturales debidos a la climatología mediterránea del territorio).
La flora del marjal está determinada, tanto por las características biogeográficas y físicas actuales del territorio como por las que hubo en el pasado. La vegetacíón es consecuencia de las condiciones ecológicas y la actividad humana. Su estudio permite conocer la potencialidad del área para así poder realizar una adecuada planificación territorial.
El principal valor florístico del parque natural está constituido por las extensas praderas de vegetación sumergida, llamadas macrófitos, que son el sustento de innumerables invertebrados, peces y la base de alimentación de fochas y patos buceadores. Las especies vegetales más representativas del Marjal de Pego- Oliva son: el carrizo (Phragmites sp.), la caña (Arundo donax), la enea (Typha sp.), el junco (Juncus sp.), el lirio amarillo (Iris pseudacorus), el nenúfar (Nimphea alba), la lengua de oca (Potamogeton sp.), las lentejas de agua (Lemna sp.), etc. Las comunidades acuáticas se enriquecen con la presencia de talófitos, briófitos y vegetación acuática flotante.
Fauna
El Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva es de gran importancia en lo que respecta a la fauna que alberga. La desaparición de gran parte de las zonas húmedas del litoral mediterráneo a lo largo de los últimos siglos hace que, hoy en día, los animales que utilizan estos hábitats sean verdaderas rarezas.
Las excelentes condiciones en que se encuentra el agua del marjal permiten que haya poblaciones de invertebrados como las “gambetes” (Palaemonetes zariquieyi y Atyaephyra desmaresti) destacando la presencia del endemismo Dugastella valentina o los “pechinots” (Anodonta cygnea y Unio mancus).
Entre los peces cabe destacar la presencia del samaruc (Valencia hispanica) y del espinoso (Gasterosteus aculeatus). Los anfibios todavía son abundantes en el marjal destacando la rana común (Rana perezi). Los reptiles más característicos son el galápago europeo (Emys orbicularis) y el leproso (Mauremys caspica), así como las dos especies de culebras de agua (Natrix maura y Natrix natrix) otras culebras presentes son la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), la culebra de escalera (Elaphe scalaris), y la culebra de herradura (Coluber hippocrepis).
Las aves se encuentran muy bien representadas y constituyen, además de una de las mayores riquezas del marjal, uno de los principales motivos por los que ha sido aceptado en el Convenio Ramsar y ha sido declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Existen numerosas especies, además de las anátidas, destacan como nidificantes: la focha (Fulica atra), la gallineta de agua (Gallinula chloropus), el calamón (Porphirio porphirio), el zampullín chico (Tachybaptus ruficollis), las garzas imperial (Ardea purpurea) y real (Ardea cinerea), la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), la cigüeñuela (Himantopus himantopus), el fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida), el martinete (Nycticorax nycticorax), el avetorillo (Ixobrichus minutus), la garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), el avetoro (Botaurus stellaris), la canastera (Glareola pratincola), y una larga lista de especies tanto invernantes como de paso.
El marjal cobra una gran importancia durante la época de migración tanto primaveral como otoñal, ya que queda en la ruta de gran parte de las aves de Europa occidental que van hacia África.
La Vida en el Marjal
El Cultivo Tradicional del Arroz
Las personas que cultivaban arroz estaban muy condicionadas por el medio adverso en el que trabajaban (humedad, barro, parásitos y enfermedades asociadas) y casi nunca su labor era valorada y reconocida. En el pasado, no resultaba fácil transformar un marjal en campos de producción agrícola, teniendo en cuenta que sólo se disponía de herramientas muy toscas y primitivas y la fuerza de animales y personas.
Actualmente, se cultiva arroz con mucho menos esfuerzo utilizando la tecnología adecuada para estas zonas; aún así, continúan habiendo factores que dificultan estas tareas, como son la climatología y el medio físico, que no siempre es favorable.
En el marjal se han desarrollado variedades autóctonas de arroz de gran calidad como el bombón y el pegonil además del extenso cultivo que se realiza de la variedad bomba.
Los agricultores están desarrollando desde hace años cultivos experimentales de arroz de cultivo ecológico de hasta 17 variedades que puede representar el futuro de estos arrozales.



